Colombia, Palma, Publicación

Barómetro palmero: producción y comercialización de aceite de palma sostenible en Colombia

El análisis se llevó a cabo en Colombia durante el período 2021-2022.

Solidaridad Colombia presenta el documento titulado «Barómetro de la producción y comercialización de aceite de palma sostenible en Colombia».

El estudio se sumerge en la situación actual del aceite de palma en Colombia durante el período 2021-2022 y realiza un análisis de la producción nacional de aceite de palma sostenible. Se resaltan los avances del Programa de Aceite de Palma Sostenible de Colombia (APSCOLOMBIA) y la certificación de un grupo de pequeños productores independientes en el estándar RSPO de Pequeños Productores Independientes (PPI). Además, se aborda la distribución y las ventas del aceite de palma sostenible producido en Colombia y se destaca el Acuerdo de Cero Deforestación como una acción colectiva para evidenciar los esfuerzos sectoriales en esta dirección. Se resalta la importancia de que Colombia adquiera aceite de palma sostenible y se concluye con las reflexiones del estudio.

CONTEXTO COLOMBIANO

En 2021 y 2022 la palmicultura colombiana alcanzó cifras récord en la producción. De 1,5 millones de toneladas de aceite de palma producidas en 2020, el sector evidenció un incremento de más del 12%, alcanzando 1,7 millones de toneladas en 2021; y en 2022, produjo 78 mil toneladas adicionales, ascendiendo a 1,77 millones de toneladas. En lo referente a la comercialización, el 74% de las ventas de aceite de palma se destinaron al mercado nacional y el 26% a mercados de exportación. Los principales cambios radican en el mayor volumen comprado por Holanda que asciende a 19%, un crecimiento de 5 puntos porcentuales frente al año anterior, y por parte de Estados Unidos que aumenta de 2,6% a 7%. En términos absolutos, las ventas de aceite de palma en el mercado interno alcanzaron 1,3 millones de toneladas, con un crecimiento de 8,6% frente a 2021. Este comportamiento sigue ratificando la importancia de incorporar el concepto de sostenibilidad en los mercados domésticos para asegurar que se genere una mejora en las prácticas de producción, más allá de los volúmenes que se venden al mercado externo.

PANORAMA MUNDIAL

La producción mundial de aceite de palma fue de 77,2 millones de toneladas en 2022, según las estimaciones de Oil World, reflejando un incremento de 1% con respecto al año 2021. Asimismo, el área de producción, aumentó de 23,8 millones de hectáreas en 2021, a 24,2 millones de hectáreas en 2022. Los últimos 2 años han estado caracterizados por una constante incertidumbre y volatilidad en los mercados internacionales de aceites y grasas, principalmente por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

La producción y el consumo mundial de aceite de palma sostenible (CSPO) verificado por Estándares Voluntarios de Sostenibilidad (EVS) sigue demostrando un crecimiento favorable en los últimos dos años. En el caso de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO), el volumen certificado aumentó 5,7% hasta 14.7 millones de toneladas, representando el 19% de la producción total de aceite de palma a nivel mundial. El área total de tierra certificada alcanzó los 4,45 millones de hectáreas, o el 55 % de la superficie global total estimada.

Las ventas de CSPO a nivel global también evidenciaron un aumento sustancial entre 2021 y 2022 del 13,5 % con un total estimado de 9 millones de toneladas, entre volúmenes RSPO físicos y de créditos, lo que representa el 61% de la producción total de CSPO en 2022. Las regiones clave para el consumo de CSPO siguen siendo Europa y América del Norte, pero entre tanto, América Latina ha aumentado la demanda de CSPO a 14%, mientras que los mercados de Indonesia, Malasia, India y China reflejan una base más baja de compra sostenible de entre 1 y 8%. Si bien, los países en Europa y Norteamérica han sido pioneros en dictar los requerimientos de sostenibilidad y a la vez lideran el consumo sostenible, ya están cercanos al 100% de abastecimiento responsable, con poco margen para crecer.

Por el contrario, más del 50% del aceite de palma producido en el mundo, está siendo consumido en los mercados domésticos de países emergentes, que por lo pronto se comercializan como ventas convencionales, con menos del 5% reconocido como sostenible. Es indispensable enfocar esfuerzos en los mercados nacionales donde aún falta un requerimiento estricto de sostenibilidad para que pueda ser comercializado. Un factor que fortalece esta tendencia, es el hecho que el mercado de la Unión Europea se reduce a menos del 10%, mientras que países asiáticos como India y China representan más del 40% de las importaciones mundiales y siguen en aumento. Por las crecientes restricciones de la regulación europea podrían reducir los volúmenes de importación aún más en ese territorio, al tiempo que dejarían un camino abierto para abastecer a los mercados emergentes como India, Bangladesh, Pakistán, países africanos y latinoamericanos con menores requerimientos.

CONCLUSIONES

Dentro de un panorama global afectado por conflictos geopolíticos y precios volátiles, la producción de aceite de palma sigue creciendo a un ritmo estable. La producción y el consumo mundial de aceite de palma sostenible (CSPO) verificado por Estándares Voluntarios de Sostenibilidad (EVS) sigue demostrando un crecimiento favorable en los últimos dos años.  En el caso de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO), el volumen certificado aumentó 5,7% hasta 14.7 millones de toneladas, representando el 19% de la producción total de aceite de palma a nivel mundial. Las ventas de CSPO a nivel global también evidenciaron un aumento sustancial entre 2021 y 2022 del 13,5% con un total estimado de 9 millones de toneladas, entre volúmenes RSPO físicos y de créditos, lo que representa el 61% de la producción total de CSPO en 2022, dejando suficiente volumen para responder ante una creciente demanda en países emergentes.

Las regiones clave para el consumo de CSPO siguen siendo Europa y América del Norte, pero ya están cercanos al 100% de abastecimiento responsable, con poco margen para crecer. Asia y América Latina, absorbiendo más del 50% del aceite de palma producido en el mundo, se comercializan como ventas convencionales, con menos del 5% reconocido como sostenible. Es indispensable enfocar esfuerzos en los mercados nacionales donde aún falta un requerimiento estricto de sostenibilidad para que pueda ser comercializado. Un factor que fortalece esta tendencia son las crecientes restricciones de la regulación europea que podrían reducir este segmento del mercado mundial aún más, al tiempo que incrementarán en relevancia los mercados emergentes como India, Nigeria y México con menores requerimientos.

La palmicultura colombiana alcanzó cifras récord en la producción y su comercialización se concentró más y más (74%) en el mercado doméstico. Los principales cambios en la exportación radican en el mayor volúmen comprado por Holanda que asciende a 19%, un crecimiento de 5 puntos porcentuales frente al año anterior, y por parte de Estados Unidos que aumenta de 2,6% a 7%. Las crecientes ventas de aceite de palma en el mercado interno siguen ratificando la importancia de incorporar el concepto de sostenibilidad dentro de cadenas locales para asegurar que se genere una mejora en las prácticas de producción, más allá de los volúmenes que se venden al mercado externo.

El volumen certificado de aceite de palma (con certificaciones de EVS como RSPO, ISCC y Rainforest Alliance) aumentó 7% de 2021 a 2022, pasando de 458 mil toneladas en 2021, a un estimado de 491 mil toneladas CSPO en 2022. Al hacer la proporción de este volumen sostenible sobre la producción total en Colombia, indica una representatividad del 28%. Este porcentaje de sostenibilidad se ha mantenido relativamente estable en los últimos años y es reflejo de la producción récord en el país. En los últimos 2 años, 14 empresas palmeras, entre plantaciones y plantas extractoras, se vincularon por primera.

María Goretti Esquivel

Gerente del Programa de Palma

Colombia

[email protected]

Noticias sobre Palma