
Con el apoyo del Fondo de Impacto de Bonsucro, Solidaridad desarrolló una serie de pilotos en Latinoamérica que evaluaron la eficacia de distintos tipos de incentivos para la adopción de buenas prácticas en el sector cañero. Los aprendizajes derivados representan un insumo muy útil a la hora de diseñar o perfeccionar los programas de abastecimiento sostenible de ingenios y empresas para “impulsar” la participación.

¿Cuál es el objetivo de Impulsa?
El objetivo de Impulsa, como su nombre lo indica, es promover y acelerar la adopción de prácticas sostenibles. Para ello, el proyecto evaluó la eficacia del uso de incentivos y recompensas en la adopción de prácticas pertenecientes al estándar para productores de pequeña escala (SFH 1.0) de Bonsucro, así como de los programas de sostenibilidad de las organizaciones participantes.
A través de cuatro pilotos, se seleccionaron 40 productores y productoras de pequeña escala. Uno de los grupos abastece caña a la empresa Raízen en Brasil, otro a Alcoholes del Uruguay (ALUR), un tercero pertenece al programa “Integra” del Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia (Cenicaña), y un cuarto pertenece a la Cooperativa Manduvirá en Paraguay.

Como resultado, en menos de un año, más de la mitad de los participantes mejoró su desempeño, adoptando 149 buenas prácticas, confirmando la eficacia y escalabilidad de la metodología empleada. Asimismo, las empresas pudieron acceder a datos de alta calidad para la trazabilidad de la cadena de suministro, la mitigación de riesgos y el cumplimiento de sus objetivos ESG.
Las prácticas con mayor adopción fueron las referentes a cumplimiento de ley (necesarias para la debida diligencia) y la fertilización con base en el análisis de suelo, desde un punto de vista agronómico. En palabras de Fernanda Escobar, productora de Colombia asistida por Cenicaña: “lo más interesante que conseguimos con el proyecto fue comenzar una planilla de análisis de suelo, hacer las planillas de seguridad social de nuestros empleados, porque son cosas que no hacíamos antes.”

¿Qué incentivos necesitan los productores para mejorar su sostenibilidad?
El primer paso de “Impulsa” fue desarrollar una metodología propia, basada en la ciencia del comportamiento. A través de una encuesta se definió el grado de dificultad que los productores percibían en relación a la adopción de distintas prácticas y qué barreras encontraban para implementarlas. En su mayor parte, los cambios tienen que ver con inversiones en infraestructura e insumos que son necesarios para mejorar la eficiencia y la seguridad en la finca. Con esta información se pensaron incentivos le hagan sentido a los productores y productoras para realizar estos cambios. Los participantes de Brasil y Colombia recibieron recompensas en efectivo que pueden utilizarse en compra de equipos y artículos agrícolas, o señalética de seguridad, por ejemplo. En Paraguay se financiaron análisis de suelos, y en Uruguay uno de los premios fue la construcción de un depósito para agroquímicos.
En la experiencia de Solidaridad, los proyectos de mejora continua suelen requerir un promedio de dos años y medio para presentar impactos más sólidos, aunque siempre quedan productores rezagados que difícilmente avanzan. Lo que demostraron los cuatro pilotos, fue el potencial de los mecanismos de incentivos para sacar productores de la inercia y motivar un cambio en sus prácticas. Agricultores como Marcos Roberto Mariano Pacheco, por ejemplo, llegaron al nivel 4 en solo un año y su hijo, Joao Pedro, expresó que los incentivos los impulsaron a salir de su zona de confort.

Una segunda fase de Impulsa
Dado los resultados favorables de la primera fase del proyecto, ya hay en marcha desde noviembre de 2025 una segunda fase de Impulsa. Esta nueva etapa recibe apoyo adicional del Iseal Innovations Fund y de la empresa Hershey, escalando la participación en Colombia junto a Cenicaña y expandiendo la cobertura del programa a México, donde está trabajando junto a la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar A.C. (UNPCA) y la Unión Nacional de Cañeros A.C. – CNPR (UNC‑CNPR).
Impulsa II tiene como objetivo seguir probando y perfeccionando mecanismos de reconocimiento, tanto para productores como para técnicos de campo, al tiempo que generará evidencia y lecciones aprendidas sobre los factores que impulsan un cambio de comportamiento duradero que servirán de base para el desarrollo futuro de una plataforma digital de pago por impacto.