Cuatro países latinoamericanos unen fuerzas para escalar modelos de negocio sostenibles en las cadenas de soja, carne y café, demostrando que es posible exportar a la Unión Europea y a otras regiones sin deforestar.

El 30 de abril de 2026 se llevó a cabo el evento de lanzamiento del proyecto “Transformando cadenas agrícolas libres de deforestación y conversión en América Latina – Trade4EU” en un formato híbrido y simultáneo que conectó a participantes en Brasil, Bolivia, Colombia, Honduras y Alemania.
Trade4EU es una iniciativa regional de 5 años que se implementará en Brasil, Bolivia, Colombia y Honduras por un consorcio conformado por la Cooperación Alemana para el Desarrollo – GIZ, Solidaridad y WWF. Su objetivo es ampliar la escala de acción de modelos y herramientas existentes para apoyar cadenas libres de deforestación y conversión, así como también replicarlos en otros territorios junto a nuevos actores dentro de cadenas estratégicas para Latinoamérica como lo son la soya, carne y el café. Esta cooperación está contribuyendo al cumplimiento de regulaciones europeas -entre otras la EUDR- y al comercio sostenible entre Alemania/Europa y América Latina. El proyecto se ejecutará con recursos del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección del Clima, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUKN) como parte de la Iniciativa Climática Internacional (IKI)
Timon Leopold, Representante para Asuntos de Clima de la Embajada de Alemania en Brasil, explicó a la audiencia del evento que esta financiación representa un «compromiso para realmente tomar una responsabilidad conjunta en las cadenas de suministros a nivel mundial». Por su parte, André Lammerding-Berdau, Director del Programa Biósfera de la GIZ en Brasil, destacó la consolidación de esta alianza tras dos años de diseño, afirmando que se ha construido «una base sólida de confianza, cooperación y alineamiento en los diferentes contextos nacionales».



Construir sobre políticas existentes con respaldo institucional
Trade4EU fue diseñado para trabajar en estrecha colaboración con representantes de gobierno de cada país con el propósito de transformar las cadenas de suministro agrícolas. Para esto, es necesario intervenir de forma directa en los territorios locales, así como aplicar políticas públicas que promuevan esta transformación. Es por ello que uno de los ejes principales del proyecto es construir sobre las políticas existentes, potenciando y escalando los marcos legales, iniciativas y plataformas tecnológicas que los gobiernos ya hayan desarrollado.
Durante el evento, los representantes de gobierno tuvieron el espacio para exponer estas políticas y reafirmaron su compromiso de trabajar conjuntamente. Por Brasil, el Secretario de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura y Ganadería, Marcelo Narváez Fiadero, destacó la creación de la plataforma «Agrobrasil + sostenible» (AB+S). Este mecanismo certifica la conformidad socioambiental de la producción de origen vegetal y animal en Brasil, preservando la privacidad de los datos que los productores ingresan de forma voluntaria. En Bolivia, el Viceministro de Desarrollo Agropecuario y Desarrollo Integral, Karel Rivero, también hizo referencia al sistema nacional de trazabilidad que se está desarrollando para otorgar una certificación oficial que acredite que la soya y la carne boliviana son libres de deforestación.
Desde Colombia, Yenly Angélica Méndez, Jefa de la Oficina de Asuntos Internacionales en el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, mencionó el establecimiento de áreas de protección especial para la producción de alimentos, la Política Nacional de Agroecología y la de Insumos Agropecuarios como parte de la estrategia nacional para fortalecer las prácticas tradicionales campesinas que ya tienen un impacto positivo en la protección de los bosques y los ecosistemas. Finalmente, desde Honduras, el Subsecretario de Caficultura, José Francisco Ordóñez, resaltó que el Consejo Nacional del Café, que agrupa a ministerios, exportadores y productores, está apoyando la recopilación de datos de georreferenciación y la regularización en la tenencia de la tierra para atender el cumplimiento de la EUDR de forma prioritaria.



El llamado del sector privado
Por su parte, el sector privado hizo un llamado a considerar los cuellos de botella que enfrenta para cumplir el EUDR, advirtiendo especialmente sobre el alto costo de la transición y el riesgo de exclusión de los productores de pequeña escala.
Entre los retos mencionados, Osman Napoleón, del Instituto Hondureño del Café, alertó sobre la vulnerabilidad de las familias productoras frente a los requisitos de georeferenciación. A raíz del tamaño reducido de sus fincas, el no estar afiliados a cooperativas formales y la propagación de “falsos positivos” de deforestación cuando los satélites confunden los sistemas agroforestales con bosque primario. Para abordar esto, Trade4EU implementará campañas de sensibilización y apoyo para cerrar las brechas de informalidad en la tenencia de la tierra. Adicionalmente, el proyecto buscará generar sinergias y unificar bases de datos con otras iniciativas existentes para optimizar recursos y evitar la duplicación de esfuerzos al mapear las parcelas.
Por su parte, Marcela Gaviria, de la Federación Nacional de Cafeteros en Colombia, destacó tres retos principales en Colombia que son que los compradores o autoridades competentes en Europa validen y adopten los sistemas de trazabilidad públicos, para evitar costos extra en el proceso logístico que puedan trasladarse al precio que se le paga al productor de pequeña escala, que se garantice que el acceso a la información siga siendo público, y -como en Honduras- cerrar las brechas de informalidad en relación a lo laboral y a la tenencia de la tierra. En este sentido, el proyecto buscará, a través del intercambio de conocimientos y comunicación, que los operadores y prestadores de servicios en las cadenas de suministro utilicen las capas de información pública (como los mapas de uso de suelo y alertas de deforestación) para cumplir con los requisitos de debida diligencia de la Unión Europea.
Finalmente, Pedro García, de la Asociación Brasileña de las Industrias de Aceites Vegetales (ABIOVE) y Álvaro Guzmán, de la Mesa Boliviana de Carne Sostenible hicieron hincapié en apelar a incentivos y beneficios, en lugar de acciones punitivas, y a involucrar al productor en el proceso de comprobación de origen para superar posibles resistencias. Por un lado, se mencionó el acceso a asistencia técnica y a un financiamiento comprensivo para la intensificación ganadera, que tenga en cuenta que en la transición de una producción convencional a una sostenible es necesario contemplar errores. Por otro lado, se resaltó que es importante evidenciar y medir el beneficio ambiental que brindan los productores, para que este esfuerzo sea reconocido por los mercados. Por ello, Trade4EU, desarrollará modelos de negocio y perfiles financieros estructurados para conectar a los productores con instituciones crediticias reduciendo el riesgo de inversión.
En conclusión, el evento demostró que el éxito del cumplimiento de regulaciones como la EUDR dependerá de evitar esfuerzos aislados y fomentar una colaboración real entre el Estado, la cooperación internacional, las empresas y los productores de pequeña escala.



