Asómbrate, Cacao, Colombia, Opinión

Córdoba: el cacao que protege los bosques y apunta al cumplimiento del EUDR

En el corazón del Caribe colombiano, el departamento de Córdoba se ha consolidado como una de las regiones más prometedoras para el desarrollo de una cacaocultura sostenible, capaz de armonizar la producción con la conservación de los ecosistemas. En un territorio donde confluyen los sistemas montañosos del Nudo de Paramillo, la planicie del Sinú y los paisajes rurales que bordean los grandes ríos caribeños, los productores de cacao están demostrando que es posible cultivar bajo un enfoque de baja huella ambiental, con visión de futuro y resiliencia climática.

Este trabajo ha sido posible gracias al financiamiento del Fondo UK PACT (United Kingdom Partnering for Accelerated Climate Transitions), una iniciativa del Gobierno del Reino Unido que promueve la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de capacidades locales para la producción sostenible.

La región del valle del Sinú en Córdoba, Colombia ofrece condiciones óptimas para cultivos agroforestales de cacao, promoviendo prácticas resilientes al cambio climático.

En el marco de este apoyo, Solidaridad Network adelantó la recolección de información directamente en las fincas de productores de cacao, con el propósito de generar evidencia sobre su desempeño ambiental y productivo. También, para fortalecer las bases técnicas para el cumplimiento de los nuevos requerimientos internacionales de trazabilidad y producción libre de deforestación. Además, este ejercicio también buscó contar con datos que contribuyeran a la gestión relacionada con el financiamiento climático mediante el acceso al mercado de carbono.

Recientemente, Solidaridad presentó los resultados de este ejercicio ante el Comité Técnico de Geolocalización y Deforestación de la Mesa Nacional de Trazabilidad del Cacao (MNTC), donde la organización participa como miembro del comité directivo en representación de la sociedad civil y del comité técnico de geolocalización y deforestación, desde donde aporta evidencia técnica y metodológica para fortalecer los sistemas de información sobre trazabilidad y sostenibilidad del cacao colombiano.

Por esta razón, se trató del escenario más propicio para presentar este análisis enfocado en evaluar las condiciones de legalidad y riesgo de deforestación en 1.486 fincas cacaoteras, mediante el uso de la herramienta de AgroDiligence, la cual integra información satelital, geoespacial y administrativa para verificar el cumplimiento ambiental de predios agrícolas. Este tipo de herramientas cobra especial relevancia frente a las exigencias de la Regulación Europea de Deforestación (EUDR), que establece nuevos parámetros para el ingreso de productos agrícolas al mercado europeo.

Un análisis con enfoque territorial y ambiental

El ejercicio se desarrolló en cuatro municipios estratégicos del sur de Córdoba: Puerto Libertador, Montelíbano, Tierralta y Valencia, zonas caracterizadas por su alta vocación agroforestal y su papel como amortiguadores del Parque Nacional Natural Nudo de Paramillo, uno de los ecosistemas más biodiversos de Colombia.

Según datos de Fedecacao (2020), el departamento cuenta con cerca de 2.300 productores, razón por la cual la muestra analizada cubre aproximadamente el 65% del total. Este nivel de representatividad otorga solidez al estudio y permite comprender con mayor precisión las dinámicas territoriales que inciden en la sostenibilidad del cacao cordobés.

El análisis se centró en polígonos productivos que van desde 0,5 hasta 10 hectáreas de cacao, con el fin de evaluar de forma diferenciada las condiciones ambientales de los predios y generar información útil para orientar los procesos de acompañamiento técnico y de trazabilidad.

Interpretación de resultados: una oportunidad para avanzar hacia la EUDR

Los resultados del análisis ofrecen una lectura positiva y alentadora para la cadena de valor del cacao en Córdoba. En primer lugar, la información del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) –que constituye la referencia nacional para la gestión de bosques y cambio de cobertura– indica que no existen niveles de riesgo alto o muy alto en la gran mayoría de las áreas analizadas, lo que permite inferir que las fincas cacaoteras no están asociadas a procesos recientes de deforestación.

Adicionalmente, las plataformas internacionales Tropical Moist Forest (TMF) y Hansen sí identifican algunos niveles de riesgo moderado o alto, lo que resalta la importancia de corroborar y cruzar datos entre diferentes fuentes para afinar los criterios de análisis. Este paso será esencial para fortalecer los mecanismos de verificación de origen y trazabilidad que demanda la Regulación Europea (EUDR).

Desde una lectura propositiva, los resultados demuestran que los Sistemas Agroforestales de Cacao (SAF) se encuentran dentro de las prácticas de manejo permitidas y reconocidas como compatibles con los objetivos de conservación. Estos sistemas combinan árboles nativos y frutales con el cultivo de cacao, generando cobertura permanente del suelo, mejorando la infiltración de agua y contribuyendo a la captura de carbono. En consecuencia, los SAF representan una vía viable para que los productores cordobeses inicien un proceso de cumplimiento progresivo con la EUDR, asegurando la trazabilidad de su producción sin sacrificar su sostenibilidad ambiental.

Un contexto ambiental favorable y con potencial de expansión sostenible

El departamento de Córdoba cuenta con condiciones biofísicas excepcionales para la producción de cacao. De acuerdo con la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), amplias zonas del sur del departamento presentan alta aptitud agroecológica para el cultivo, especialmente en áreas con suelos de textura media, buena capacidad de drenaje y disponibilidad de sombra natural.

El IDEAM, por su parte, señala que Córdoba mantiene una de las coberturas forestales más extensas del Caribe colombiano, lo que refuerza la necesidad de articular la producción cacaotera con estrategias de conservación y manejo sostenible del paisaje. En este sentido, los sistemas agroforestales de cacao se perfilan como un instrumento clave para garantizar que el desarrollo agrícola contribuya a la protección de los bosques, y no a su degradación.

El cacao, al crecer bajo sombra y requerir un manejo que respeta los ciclos naturales del bosque, ofrece una alternativa económicamente viable y ambientalmente responsable frente a la ganadería extensiva o a los cultivos de alta presión sobre el suelo. Además, en contextos donde los pequeños productores dependen de la agricultura familiar, el cacao representa una oportunidad para incrementar los ingresos, fortalecer la resiliencia climática y promover la restauración ecológica productiva.

Fortalecer las organizaciones locales: productores en el centro de la acción

Uno de los aportes más significativos de este análisis es su capacidad para empoderar a las organizaciones de productores del departamento, muchas de las cuales ya cuentan con estructuras sólidas de liderazgo y comercialización.

El estudio en Córdoba fortalece el rol de estas organizaciones como plataformas locales para la generación de servicios técnicos, financieros y de mercado que garanticen la trazabilidad y el cumplimiento ambiental. En la práctica, esto significa que los productores están en el centro de las decisiones y pueden acceder a nuevas oportunidades derivadas de mercados que valoran la sostenibilidad, como el europeo.

El ejercicio, además, genera información estratégica para orientar inversiones en tecnificación, georreferenciación y monitoreo ambiental, permitiendo que las asociaciones locales participen activamente en el diseño de mecanismos de cumplimiento y verificación, así como en programas de incentivos por buenas prácticas.

En el marco del programa Asómbrate, organizaciones del departamento de Córdoba han podido conocer los resultados del estudio.

 La Mesa Nacional de Trazabilidad: un espacio para construir soluciones colectivas

En conclusión, el caso de Córdoba se convierte en un ejemplo de cómo la colaboración entre actores puede traducirse en información práctica, verificable y útil para orientar políticas y acciones de campo. Este tipo de ejercicios permiten pasar del diagnóstico a la acción, facilitando que el país avance hacia un modelo nacional de producción y trazabilidad libre de deforestación, acorde con las exigencias de los mercados internacionales.

Si está interesado en conocer otros casos de estudio sobre la implementación de EUDR, en el marco de la MNTC, lo invitamos a visitar el siguiente enlace, un espacio que fortalece la trazabilidad del cacao colombiano para el desarrollo de cadenas de valor mas justas y sostenibles.

CONTACTO

Juan Fernando Gutiérrez

Gerente de Cacao y Carbono

Colombia

eMail

ÚLTIMAS NOTICIAS