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Llegar más y mejor a quienes están lejos y no tienen tiempo: Cómo fortalecer las estrategias de educación rural a través del aprendizaje híbrido (b-learning)

B-learning en el sector soja de Bolivia. Entrega de certificaciones de cursos completados en Agrolearning. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026.

Santa Cruz de la Sierra, septiembre 2026

  • Cargill y Solidaridad desarrollaron un modelo de aprendizaje híbrido (blended-learning) para el fortalecimiento de las buenas prácticas agrícolas (BPA) en el sector soyero de Bolivia. 
  • El modelo aumenta la frecuencia de las capacitaciones y refuerza el aprendizaje a través de cursos digitales e incentivos agronómicos para la adopción de las BPA.
  • Superando barreras de dispersión geográfica y tiempo, 215 productores de los 532 que participaron en capacitaciones presenciales continuaron su formación de forma remota y completaron al menos un curso digital. 
  • La sostenibilidad del modelo se apoya en la transferencia de técnicas de facilitación y aprendizaje digital al equipo de ANAPO, gremio que agrupa a alrededor del 80% de los productores soyeros en Bolivia.
B-learning en el sector soja de Bolivia. Entrega de certificaciones de cursos completados en Agrolearning. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026.

Según datos propios de Anapo, el sector soyero boliviano está conformado por más de 14.000 unidades productivas, de las cuales alrededor del 80% son productores de pequeña escala, cuyos rendimientos históricos han estado rezagados respecto a la media de la región. En este contexto, Cargill viene promoviendo las buenas prácticas agrícolas enfocadas en la recuperación del suelo junto con Solidaridad desde hace seis años. 

A través de esta alianza, se capacitó a 16 técnicos de Anapo, CAO y APIA, para mejorar sus habilidades de facilitación e introducir a los productores al aprendizaje digital. De este modo, se apoyó entre 2023 y 2026 a 532 productores, que fortalecieron sus conocimientos y habilidades en buenas prácticas agrícolas. Dentro de este grupo, 215 productores acreditaron sus nuevas competencias en Agrolearning, la plataforma de educación rural de Solidaridad. 

El curso más popular entre los participantes fue el de manejo de suelos (diagnóstico, nutrición, cultivos de cobertura, rotación y bioinsumos), que  engloba las prácticas con mayor incidencia en rendimientos: «Uno de los temas que me llamó más la atención es la sustentabilidad del suelo para poder recuperar los nutrientes. A la hora de aplicar al campo, me interesaría hacer más combinaciones en el tema de cobertura, cultivos de servicio para poder sacar el mayor rendimiento posible a los diferentes cultivos” — Leandro Orellana Yacomé, productor soyero de la comunidad del Sagrado Corazón, Santa Cruz, Bolivia. 

Agrolearning, productor con certificado, Bolivia
Agrolearning, productor con certificado
Agrolearning, inducción a productores en Bolivia

Ni 100% presencial, ni 100% remoto, llegar a la estrategia de b-learning.

Con “La Ruta de la Soya Sostenible” (Sustainable Soy Path, en inglés), Cargill apoyó entre 2021 y 2023 la gestión de más de 21.000 hectáreas bajo gestión responsable a través de la asistencia técnica a 200 productores de Anapo. Al final del proyecto, 161 de los 175 participantes que se encontraban en el nivel más básico de sostenibilidad al principio del proyecto pasaron al siguiente nivel, habiendo cumplido con el 100% de las acciones urgentes promovidas por el proyecto. 

Uno de los desafíos estructurales que el proyecto detectó entonces en las zonas agrícolas de Santa Cruz fue la dispersión de los predios y la falta de tiempo durante los picos de la campaña agrícola para asistir a capacitaciones. Esto reducía la frecuencia y efectividad del contacto entre técnicos y productores. “Nosotros tenemos una limitante: los agricultores están a una distancia un poquito más larga. Nos cuesta encontrarlos”, reflexiona Milton Jesús Caio, técnico de ANAPO. Dada la representatividad de ANAPO —gremio que agrupa aproximadamente al 80% de los productores de granos de Bolivia- optimizar sus herramientas de formación es una inversión para lograr una llegada potencial a casi todo el sector en el mediano y largo plazo. 

Con este desafío en mente, se probó la eficacia del uso de herramientas de aprendizaje remoto para mejorar la llegada a los productores con contenido técnico. “En una primera etapa, se promocionaron los cursos digitales por sí solos, pero constatamos que los productores necesitaban una instancia inicial de acompañamiento en territorio para aprender a utilizar la plataforma”, explica Facundo Barco, Oficial de Proyectos de Solidaridad. Esto derivó en una estrategia de aprendizaje híbrido, donde el contenido remoto se introdujo a través de las  formaciones presenciales, para poder luego complementar y reforzar lo que se trabajaba presencialmente. 

B-learning en el sector soja de Bolivia. Taller de cierre. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026
B-learning en el sector soja de Bolivia. Taller de cierre. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026

Bajo esta dinámica:

  1. Los cursos que se completan después de los días de campo, sirven de ayuda memoria después de las capacitaciones presenciales y amplían el conocimiento a otros temas derivados que no se llegan a tocar en una sola jornada. 
  2. Una vez que el productor se encuentra ya cómodo con la plataforma, los cursos que se completan antes de los talleres o días de campo ahorran tiempo en explicar conceptos básicos desde cero, permitiendo enfocarse directamente en debatir casos reales y realizar demostraciones y prácticas en vivo. 

Otro punto importante es que mientras que un manual impreso ofrece una lectura estática y lineal, la plataforma Agrolearning transforma la formación en casa en una experiencia práctica, con videos explicativos, simulaciones y evaluaciones en tiempo real que facilitan asimilar conceptos complejos sobre sostenibilidad. Además, los módulos se encuentran alineados al marco normativo boliviano y pueden ser continuamente actualizados. 

B-learning en el sector soja de Bolivia. Entrega de incentivos. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026
Entrega de incentivos (EPP) durante taller.

Con este cambio y un mayor énfasis en incentivos y alcance a jóvenes (nativos digitales), la metodología se consolidó sobre cuatro pilares: 

  • Formador de Formadores: Se capacitó al personal técnico de ANAPO, CAO y APIA en metodologías participativas y dinámicas de juego, alejándose de las clases teóricas tradicionales, así como en facilitación digital.
  • Cursos digitales: A través de la plataforma Agrolearning se crearon módulos sobre gestión segura de agroquímicos, gestión financiera de cultivos, gestión ambiental, gestión de suelos y derechos humanos que se pueden descargar y completar en el hogar de forma offline y a su propio ritmo, organizando el estudio con las tareas agrícolas. 
  • Chatbot educativo en WhatsApp: Se adaptaron los módulos de manejo de suelo y agroquímicos a un chatbot de WhatsApp, habilitando la participación a los productores que no contaban con tablets o computadoras. 
  • Incentivos agronómicos: Se realizó un estudio de incentivos para promover la participación de los productores a partir de cuyos resultados se complementaron los talleres presenciales con la entrega de equipos e insumos necesarios para la adopción de las mejoras aprendidas en finca: pluviómetros manuales, paños de monitoreo, kits de malezas, paquetes de semillas y equipos de protección personal – EPP). 
B-learning en el sector soja de Bolivia. Entrega de certificaciones de cursos completados en Agrolearning. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026. Xaviera Tapia.
B-learning en el sector soja de Bolivia. Entrega de certificaciones de cursos completados en Agrolearning. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026. Facundo Barco.
Entrega de certificados a los productores que completaron módulos de Agrolearning.
B-learning en el sector soja de Bolivia. Entrega de certificaciones de cursos completados en Agrolearning. Alianza Solidaridad-Cargill, 2026

Para dimensionar cómo la evolución de esta metodología impactó en los resultados del proyecto,  con la introducción del acompañamiento en territorio, a diciembre de 2025, 112 de los 317 productores y productoras que habían participado de capacitaciones presenciales, continuaron y ampliaron su formación de forma remota y se acreditaron en Agrolearning. Luego, con la introducción sistemática de incentivos en todas las capacitaciones presenciales y una mayor llegada a jóvenes a través de Universidades e Institutos Técnicos, la adopción de Agrolearning aumentó un 92% en los 6 meses siguientes, alcanzando un número final de 215 acreditaciones de entre los 532 productores que asistieron a capacitaciones presenciales, superando así la meta de 200 acreditaciones propuesta en el piloto. 

Sabíamos que la distancia limitaba nuestra capacidad de acompañar a los productores con la frecuencia que necesitaban. Por eso buscamos herramientas que nos permitan acercar conocimiento y buenas prácticas a más agricultores, contribuyendo a nuestro propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible ”.

Xaviera Tapia, Gerente de Sostenibilidad en Cargill.

“Sabíamos que la distancia limitaba nuestra capacidad de acompañar a los productores con la frecuencia que necesitaban. Por eso buscamos herramientas que nos permitan acercar conocimiento y buenas prácticas a más agricultores, contribuyendo a nuestro propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible ”. 

Xaviera Tapia, Gerente de Sostenibilidad en Cargill.

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Milagros Menna

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