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Intel4Value: camino entre palmas a la sostenibilidad y la paz en el Catatumbo

Intel4Value Palma
Intel4Value Palma, Tibú, Catatumbo

La apuesta por el cultivo de palma de aceite cambió la vida que llevaba Teresa Isabel Peña en la vereda La Soledad, del municipio de Tibú, en la región del Catatumbo. “Anteriormente yo vivía en Cúcuta y dependía de un salario. Cuando llegaron los proyectos de palma a la región del Catatumbo y tuve la oportunidad de empezar a sembrar, porque mi esposo tenía acá la finca, eso nos transformó la vida enormemente. Tanto a nosotros como familia, como también a las comunidades. La palma ha sido una bendición”, relata.

En esta región, históricamente golpeada por el conflicto armado, el impulso de Solidaridad y entidades aliadas para los palmicultores ha hecho visible una alternativa frente a los cultivos ilícitos. Además, la producción de aceite de palma es un camino hacia la sostenibilidad, con un modelo que reconoce el papel de los cultivadores contra la deforestación.

Una alianza por los palmicultores en Intel4value

La clave para hacer posible este cambio de panorama es el programa Intel4Value. Oleoflores, Corponor, Cargill y la Agencia Empresarial de los Países Bajos se han aliado con Solidaridad para construir cadenas de valor sostenibles y basadas en datos, mediante la gestión integrada de asistencia técnica, formación y financiación. De esta manera, Intel4Value ha sido una herramienta protagónica para contribuir a la consolidación del proceso de paz en el Catatumbo. Entre los beneficiarios del programa hay campesinos que fueron víctimas de desplazamiento forzado, desmovilizados de grupos guerrilleros o personas dedicadas anteriormente al cultivo de la coca.

Teresa Isabel Peña, beneficiaria de Intel4value en el Catatumbo
Teresa Isabel Peña, beneficiaria de Intel4value en el Catatumbo

El proyecto apunta a mejorar la calidad de vida de las comunidades en el campo y las condiciones laborales para los trabajadores. Se trata de apoyar la gestión eficiente de los recursos naturales y las zonas de conservación, con mayor trazabilidad y transparencia en la cadena de suministro del aceite de palma.

En ese sentido, la asociación entre pequeños productores, extensionistas rurales, proveedores, transformadores y consumidores, a través de Intel4value, busca impactar positivamente a 2.857 trabajadores, entre los que se cuentan 971 mujeres. Al mismo tiempo, apunta a garantizar el manejo sostenible de 20.000 hectáreas y mejorar los ingresos para 1.200 familias palmicultoras.

Intel4value también trabaja en el desarrollo de herramientas digitales para la cadena de valor del aceite de palma. Son estrategias probadas, basadas en datos, que permiten a agricultores, procesadores e importadores avanzar por la senda de las prácticas sostenibles y reducir así la deforestación. Además, el proyecto también plantea formas inclusivas e innovadoras de financiación a partir de soluciones tecnológicas.

Intel4Value-Palma, Tibú, Catatumbo
La plataforma Agrolearning ha sido fundamental en Intel4value

“Anteriormente yo vivía en Cúcuta y dependía de un salario. Cuando llegaron los proyectos de palma a la región del Catatumbo y tuve la oportunidad de empezar a sembrar, porque mi esposo tenía acá la finca, eso nos transformó la vida enormemente. Tanto a nosotros como familia, como también a las comunidades. La palma ha sido una bendición”.

Teresa Isabel Peña, palmicultora de Tibú, Norte de Santander

En esa perspectiva, está la plataforma Agrolearning, que ha sido de gran ayuda para los productores. “La plataforma Agrolearning es importantísima, porque uno ingresa todos los datos de la finca, las hectáreas sembradas y ellos le dan la proyección a mejorar. La plataforma le dice a uno qué esperar en el futuro y lo importante es que le da actividades para mejorar diariamente”, explica Teresa Isabel, que cultiva diez hectáreas de palma.

Sostenibilidad que abre horizontes con Intel4value

Con las entidades aliadas en Intel4value, los palmicultores del Catatumbo emprendieron el proceso de certificación Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), que acredita la producción sostenible de aceite de palma. La certificación ha ampliado el horizonte para los pequeños productores que se han convertido en proveedores para productos que se comercializan en la Unión Europea, Estados Unidos y otros mercados internacionales.

“Para mí, la sostenibilidad es un equilibrio que existe entre nosotros como seres humanos y el medio ambiente; también con las comunidades. Es trabajar de formar íntegra, buscando tanto el beneficio propio como el mejoramiento del entorno”, explica Teresa Isabel. Y añade: “La RSPO fue una certificación excelente, porque nos enseñó, nos capacitó y nos orientó en cómo manejar el cultivo de la palma. No solamente en la parte productiva, sino en la parte social, la parte ambiental y lo económico. Estamos comprometidos con la sostenibilidad, que es el lema de nuestra finca».

Así, entre el trabajo diario de la tierra y el aprendizaje como productores y comunidad a través de la alianza Intel4value, Teresa Isabel y los palmicutores de Tibú siguen abonando el terreno para una dinámica laboral y productiva en armonía con el entorno.

CONTACTO

María Goretti, Solidaridad
María Goretti Esquivel

Gerente Programa Palma

Colombia

[email protected]

Conoce más sobre el programa de Aceite de Palma, de Solidaridad en Colombia

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