El reconocimiento a productores por la adopción de prácticas regenerativas marca un avance relevante para la caficultura en México. En Guerrero y Oaxaca, Nestlé y Solidaridad reconocieron a pequeños productores de café como Guardianes del Suelo durante una ceremonia realizada en el marco del programa Apoyos Regenerativos Plan Nescafé®.

Bertrán Cortés Ortíz, productor de café Oaxaqueño y Guardián del Suelo.
Esta iniciativa forma parte del Proyecto Piloto de Agricultura Regenerativa y Resiliente (2023–2027), impulsado por Nestlé y Solidaridad para fortalecer la adopción de prácticas regenerativas entre pequeños productores de café en el sur del país. Como parte de la evolución de los esfuerzos que Nestlé ha impulsado durante más de 15 años a través de Plan Nescafé®, el proyecto incorpora acompañamiento técnico, herramientas digitales y mecanismos de reconocimiento vinculados a la adopción de prácticas sostenibles en campo.
A través de asistencia técnica, capacitación y acompañamiento personalizado, el proyecto impulsa mejoras en la productividad, fortalece la resiliencia climática y contribuye al fortalecimiento de las familias productoras en armonía con la naturaleza.
Los resultados muestran avances concretos. Los productores participantes han alcanzado rendimientos hasta 55% mayores que aquellos que no participan, mientras que el 70% ya ha alcanzado niveles avanzados de adopción de prácticas de agricultura regenerativa.
Guardianes del Suelo: del compromiso al reconocimiento
En dos ceremonias realizadas en Oaxaca y Guerrero, se reconoció a 315 productores y productoras que han adoptado prácticas regenerativas en sus parcelas, posicionándose como actores clave en la transición hacia sistemas agrícolas más sostenibles.
Más que un evento simbólico, este momento refleja cómo la sostenibilidad puede traducirse en resultados concretos en campo: mejores prácticas, mayor productividad y fortalecimiento de capacidades productivas para las familias caficultoras.

Me enorgullece ser productora porque de ahí tengo el sustento para mi familia
Florina Jerónimo Altamirano, productora de café y Guardiana del Suelo
Abordando un desafío estructural para la caficultura en la región
El café es fundamental para la economía de miles de pequeños productores en Latinoamérica, pero enfrenta desafíos crecientes derivados del cambio climático que afectan su productividad y rentabilidad.
Frente a este panorama, impulsar modelos que hagan del café una actividad más rentable y sostenible es clave. En este contexto, iniciativas como los Apoyos Regenerativos Plan Nescafé ® tienen como objetivo responder a estos desafíos al conectar la adopción de prácticas sostenibles.

Impulsar aumentos en la productividad es clave para mejorar
Will Pauffley, Gerente de Programa Café para Solidaridad en México
Un modelo que reconoce el trabajo en campo
En el marco del Nescafé Plan 2030, junto con Nestlé, impulsamos en México un modelo innovador para transformar la caficultura hacia sistemas más sostenibles, resilientes y productivos. Desde 2023 colaboramos con alrededor de 1,000 pequeños productores en Guerrero y Oaxaca.
El enfoque es claro: reconocer a los productores en función del nivel de adopción de prácticas regenerativas en sus parcelas.

La agricultura regenerativa consiste en cuidar y proteger el suelo, ya que es de donde las plantas obtienen sus nutrientes y constituye la base de la producción y la productividad del café
Gonzalo Conteras, Gerente agropecuario de Nestlé México
Estas prácticas incluyen, por ejemplo, el manejo adecuado de la sombra en los cafetales, el cuidado del suelo a través de insumos orgánicos y cobertura vegetal, y la renovación de las plantas de café para mantener su productividad.
Al vincular directamente estas prácticas, el modelo no solo acelera su adopción, sino que también contribuye a mejorar la productividad, fortalecer la resiliencia climática y aumentar los ingresos de las familias productoras.
¿Cómo funciona?
El modelo articula a distintos actores para garantizar resultados verificables en campo. Nestlé impulsa el esquema de reconocimiento a productores, mientras que Solidaridad acompaña todo el proceso mediante asistencia técnica personalizada, capacitación continua y verificación en campo.
Dentro de este esquema, Solidaridad juega un papel clave al diseñar e implementar modelos que conectan la adopción de prácticas sostenibles. A través de herramientas digitales, metodologías participativas y acompañamiento en campo, fortalece las capacidades de los productores y facilita la adopción de soluciones que pueden escalar en el sector, colocando al productor en el centro de la transformación.

El esfuerzo no es para la empresa, sino para que el productor pueda incrementar sus ingresos y mejorar las condiciones de su familia.
Aldo Michel Soriano Pérez, Oficial de proyectos en café para Solidaridad en México
Resultados que demuestran el impacto
A tres años de implementación, el piloto ya muestra resultados concretos que reflejan avances tanto en productividad como en la adopción de prácticas regenerativas:
- En Guerrero, los productores con participación continua han alcanzado rendimientos hasta 55% mayores que aquellos que no participan, evidenciando el impacto del programa.
- En Oaxaca, donde el programa inició más recientemente, se ha registrado un aumento promedio del 34% en la productividad.
- El 70% de los productores ha alcanzado un nivel “avanzado” en la adopción de prácticas regenerativas, acercándose a la meta del 100% al final del proyecto.
Estos resultados están directamente relacionados con la adopción de prácticas como el uso de fertilizantes orgánicos, el manejo del suelo basado en análisis, la renovación de cafetales y la implementación de sistemas agroforestales, sentando las bases para una producción más resiliente y sostenible a largo plazo.

“Ya cosecho más de dos toneladas” nos cuenta Agapito Estrada, productor de café en Colombia de Guadalupe, Guerrero”
Impulsando un cambio en el sector café
Este piloto representa un paso adicional en los esfuerzos que, desde hace más de 15 años, Nestlé impulsa a través de Plan Nescafé® para fortalecer la sostenibilidad y resiliencia de la caficultura en México.
Pero, sobre todo, demuestra que es posible hacer que la sostenibilidad funcione en campo: que las buenas prácticas se adopten, se midan y se traduzcan en beneficios reales para quienes producen.
El reto ahora es escalar.
Para lograrlo, es clave que más actores del sector, empresas, aliados y organizaciones, integren este tipo de esquemas en sus cadenas de suministro. No solo como una estrategia climática, sino como una forma de fortalecer la productividad, la resiliencia y la seguridad de abastecimiento a largo plazo.
Porque transformar el café no depende de un solo actor. Depende de construir modelos que funcionen para todos.
