En el contexto global de la lucha contra el cambio climático, la adopción de Prácticas de Agricultura Climáticamente Inteligente a menudo representa un desafío significativo para los pequeños productores. El Programa Asómbrate ha desarrollado un enfoque estratégico para superar esta barrera, utilizando un protocolo de entrega de incentivos que transforma las herramientas de apoyo en poderosos motores de cambio y participación.

Este esfuerzo de transformación es impulsado por Asómbrate, un programa diseñado por Solidaridad y Rabobank, e implementado en Nicaragua en colaboración con la Alianza Bioversity – CIAT. Nuestro objetivo no es sólo capacitar a 20,000 productores de café y cacao en Nicaragua, sino asegurar que las prácticas de Agricultura Climáticamente Inteligente (CSA) y la producción baja en carbono se adopten de manera práctica y sostenible en los sistemas agroforestales ubicados en los territorios de intervención.
Impacto geográfico y alianzas sin precedentes
La escala del proyecto requiere una estrategia sólida. Estamos interviniendo en 40 municipios de seis departamentos clave del norte de Nicaragua (Jinotega, Matagalpa, Boaco, Estelí, Madriz y Nueva Segovia)
Para lograr esta cobertura y contextualización, nos apoyamos en una alianza clave con 89 organizaciones, que incluyen cooperativas independientes, uniones de cooperativas y empresas exportadoras. Estas organizaciones son las que ejecutan las capacitaciones, difunden las prácticas CSA y facilitan el establecimiento de parcelas demostrativas.

Al apoyar a estas organizaciones con recursos clave como biodigestores, biofábricas, parcelas demostrativas y juegos de herramientas, no solo las premiamos, sino que consolidamos su infraestructura y capacidad para ser el soporte técnico y logístico permanente de los productores en sus territorios, garantizando la transferencia de tecnología de forma más eficiente.
Elisa Rocha, coordinadora de cacao.
La estrategia de incentivos: clave para pasar de la teoría a la aplicación
Nuestro protocolo concibe los incentivos como herramientas estratégicas que abordan necesidades específicas y facilitan la implementación de lo aprendido, asegurando que la teoría se convierta en práctica en la parcela.
1. Facilitar el aprendizaje práctico y digital
El principal obstáculo para la adopción es la brecha entre la teoría y la aplicación. Nuestros incentivos cierran esta brecha:
- Habilidades digitales clave: La entrega de tablets y recargas telefónicas está ligada al uso de nuestra Academia de Carbono y el ChatBOT. Esto no solo facilita la capacitación continua, sino que genera habilidades digitales esenciales para que los productores puedan monitorear su progreso y acceder a información técnica de valor.
- Dotación de herramientas e insumos: Incentivos como herramientas agrícolas e insumos para la elaboración de bioinsumos permiten a los productores aplicar técnicas o prácticas de manejo agronómico climáticamente inteligente y de baja emisión de carbono que aprenden en las capacitaciones prácticas de campo.
2. Reconocimiento y multiplicación del conocimiento
El esfuerzo de los entrenadores y la capacidad institucional son vitales.
- Fortalecimiento del ecosistema: Los incentivos a organizaciones, como la instalación de parcelas de material genético, refuerzan su capacidad de brindar apoyo técnico duradero a sus asociados, asegurando la sostenibilidad del cultivo y el fortalecimiento de los conocimientos a largo plazo en la comunidad.
- Motivación a entrenadores: Los entrenadores son reconocidos con kits de herramientas y premios, basando el reconocimiento en métricas de gestión, retención de productores y el éxito de las prácticas en sus zonas.

Asegurando calidad, no solo cantidad
Nuestro mecanismo de selección está totalmente vinculado a métricas de desempeño, constancia y uso de tecnología, rastreadas a través de nuestro sistema de monitoreo DATATOOL. Esto es fundamental: no premiamos la simple inscripción, sino la participación activa y la evidencia de adopción.
- Fase 1. Reconocimiento al desempeño y constancia: Los incentivos se otorgan a cooperativas, entrenadores y productores que registren asistencia y constancia, y muestren un alto nivel de interacción en plataformas.
- Fase 2 y 3. Adopción y liderazgo digital: Los incentivos más avanzados se otorgan basados en la calidad y frecuencia de los registros de actividades agronómicas y su rentabilidad en el Diario de la Finca (Farm Diary) y el desempeño en la Academia de Carbono. Esto garantiza que los productores no solo asistan a las charlas, sino que estén integrando activamente las prácticas y las herramientas de monitoreo en su gestión diaria.

Al vincular los incentivos al desempeño comprobado, el proyecto Asómbrate garantiza que cada recurso maximice el impacto: fortaleciendo la resiliencia climática de los sistemas agroforestales y preparando a los productores para ser actores clave en los mercados diferenciados, como el voluntario de carbono. Es una inversión inteligente en el futuro sostenible de Nicaragua.